viernes, 26 de octubre de 2007

Luna sobre Madrid.Y parece un sol y es de noche.

miércoles, 24 de octubre de 2007


Ay! Quién pudiera transportarse. Qué buenos esos soles esperando amanecer.
Quién pudiera dormirse de nuevo a la luna.
Ay! Qué lejos esos días.

En fin. Habrá más días y más soles.
A esperar...

jueves, 18 de octubre de 2007


Calles de piedra, suelos de piedra, paredes, tejados, balcones y peldaños.
Señales de piedra, bosques de piedra, hombres y sombras de piedra y de agua.
Y cielos empedrados sobre torres de piedra que derribaremos juntos un día a pedradas.

jueves, 11 de octubre de 2007

Llegaremos a alcanzar la barra en la que asirnos?

"A veces tan cerca, siempre tan lejos. Se aleja, nos deja, se va. Y nuestros dedos no alcanzan.
O tal vez, llegamos, nos acercamos y nos aferramos como si fuese la única manera posible..."
Muy curioso...


martes, 9 de octubre de 2007


Llegaron por miles. Las embarcaciones habían conseguido abrir una ruta hasta la mismísima costa de los Estados Unidos. Cientos de embarcaciones esperaban su turno fondeadas en la bahía de Hudson mientras las autoridades portuarias registraban a los recién llegados en los improvisados check point de los muelles de Nueva York. Las mareas de inmigrantes habían roto el cerco que Frontex, el organismo de control de fronteras de la todopoderosa vecina Unión Europea, había levantado desde las Canarias hasta las costas de Chipre. En las playas de Mauritania y Senegal, las mafias habían dejado de existir hacía ya tiempo y habían sido sustituidas por emergentes industrias con sello legal y pasaje con derecho a tres intentos de arribe a puerto. La llegada de tantos inmigrantes en tan poco tiempo había desbordado las proyecciones, los planes de las autoridades. La isla de Manhattan hubo de acoger a los recién llegados. Se montaron miles de tiendas en Central Park...
Hoy la ciudad de los rascacielos es también la de las tiendas de lona. Y la miseria es eso que los vecinos de los cinco distritos metropolitanos esquivan con la mirada mientras salen a pasear a su perro al caer la noche.

viernes, 5 de octubre de 2007

A lavarse, al río


Otra manera de conseguir tres en raya. Con los pies en la arena, con la expresión salvaje de quien saborea el éxito de la trayectoria que ha ayudado a crear en un fugaz momento que ya no es; que ya ha dejado de ser. Gracias, Peregil, por regalarnos la magia de lo efímero.

ella lo vio todo


Habría ido a por agua a la fuente. Seguramente. Frente al Palacio de las Comunicaciones, al pie de una escultura sin nombre, surgía un generoso surtidor. Ella se inclinó sobre la pila. En su fondo se adivinaba un bulto. Parecía una sombra sin cuerpo. Y en realidad era todo lo contrario; un cuerpo sin sombra que alguien había preferido ahogar a los pies de la diosa de la Tierra. Ella lo miró espantada. Pensó que si daba parte tendría que pasar la tarde en comisaría. Así que se incorporó. Miró a su derecha. Allí descansaba su cubeta; la que había llevado para recoger el agua de la fuente. Sin mirar a los lados la tomó por el asa, la hundió en la pila, la llenó de agua y sin más alboroto se dio media vuelta. De todas formas, poco se podía hacer por el difunto. Cuando llegó a casa repartió el agua en dos baldes; uno para lavarse, el otro para cocinar. En su mente no dejaba de darle vueltas a la imagen del cuerpo hundido en el agua de la fuente, en el centro de la ciudad.
Puso la radio. Nadie decía nada sobre un muerto encontrado a los pies de la Cibeles. No había voces voces en el patio, ni comentarios en las calles. O nadie lo había descubierto, o a nadie importaba. Sólo respondía el silencio. Silencio frente al Palacio que dicen de las Comunicaciones.

jueves, 4 de octubre de 2007

Salir a pasear por el parque. Respirar aire puro, del que queda suspendido después de la lluvia. Y ver al fondo un campo de hierba fresca sobre la que restregarse.
Qué bueno estar con los pies en la tierra. Con la mirada puesta en el infinito.